Preparar el suelo pélvico antes del parto reduce desgarros, incontinencia y dolor post-parto. Test orientativo — 7 preguntas.
El suelo pélvico es el grupo muscular más exigido durante el embarazo y el parto. Un suelo pélvico fuerte y elástico facilita el parto y reduce el riesgo de incontinencia, prolapsos y disfunciones sexuales tras el postparto. Pero "fuerte" no significa hipertónico: un suelo pélvico que no se relaja también dificulta el parto.
Señales de alerta durante el embarazo: escapes de orina al toser/estornudar, sensación de pesadez vaginal, dolor al mantener relaciones, urgencia urinaria. Estos síntomas no son "normales" del embarazo — son indicadores de disfunción que conviene tratar antes del parto.
Postparto inmediato (0-6 semanas): reposo activo, no Kegels intensivos. La musculatura está sobreestirada y necesita recuperar tono progresivamente. Una valoración fisioterápica entre la 6ª y 8ª semana detecta diástasis, prolapsos o cicatrices fibrosadas.
Recuperación a partir de las 6 semanas: ejercicios pautados de activación, gimnasia abdominal hipopresiva si hay diástasis abdominal, y trabajo manual si hay puntos dolorosos en la cicatriz de cesárea o episiotomía. Lee también: ejercicios postparto para suelo pélvico.