Acumular un colchón viejo, hundimientos o postura mala se nota en la espalda al despertar. 6 preguntas para saber si es tu caso.
Un colchón de más de 8-10 años pierde firmeza en las zonas de mayor presión (hombros y caderas), generando huecos que tu columna llena con curvaturas anormales. El resultado: lumbalgia matutina, contracturas y dolor que mejora a las 1-2 horas de levantarte.
Indicios de que tu colchón es el problema: dolor de espalda al despertar que mejora con el día; sentir que ruedas hacia el centro; ver hundimientos visibles o ruidos al moverte. Si pasas vacaciones fuera y dejas de tener dolor, es muy probable que el culpable sea el colchón.
Firmeza ideal: media-firme. Los estudios muestran que un colchón demasiado blando o demasiado duro empeora el dolor lumbar. Si pesas más de 80 kg necesitas más firmeza para evitar el hundimiento; si pesas menos, demasiado firme genera puntos de presión.
Un colchón nuevo no soluciona problemas musculares ya instaurados. Si llevas meses con dolor lumbar matutino, combina cambio de colchón con estiramientos para la lumbalgia o terapia manual. Y si el dolor irradia a la pierna, descarta antes una hernia discal o ciática.